sábado, 17 de octubre de 2009

El Kaiser del Jefe

Almeyda ensayó ayer como segundo marcador central para cubrir un puesto en el que hay bajas y deficiencias. Astrada lo vio bien. ¿Cómo saldrá contra Huracán?

De ex jugador a refuerzo sorpresa. De suplente a mediocampista titular. De recién llegado a emblema, figura y capitán. ¿Y ahora de histórico número cinco a segundo marcador central? Y...

Como alguna vez les sucedió a los alemanes Franz Beckenbauer y Lothar Matheus, entre tantos casos de volantes centrales que mutaron en defensores, Matías Almeyda podría convertirse en el Kaiser de Leonardo Astrada. Con Lucas Orban afuera de los concentrados por una contractura en el aductor y Cabral y Coronel suspendidos, la necesidad de apuntalar la zaga llevó al entrenador a mandar al Pelado a la posición que ocupó hace más de diez años, durante varios partidos en la Reserva de River. En ese marco, el futbolista de Azul (como le ocurrió incluso a Mascherano en los Juegos Olímpicos contra Serbia), entendió la situación. Y aceptó: "No creo que cambie demasiado respecto de jugar de cinco y, además, me sentí cómodo las veces que me tocó ir a la defensa, conozco la posición".

Almeyda tiene todos los requisitos que busca el Negro para emparchar el puesto, y se lo demostró durante el ejercicio que el DT supervisó ayer por la mañana, con una línea de fondo más cercana a Nico Navarro. "La clave es tener ubicación, y Almeyda la tiene. No podrá salir a presionar como lo hace habitualmente en el medio, estará más contenido, pero, cerrando bien la espalda del lateral izquierdo sobre el costado, podrá cumplir ese rol con tranquilidad", confiaron desde el vestuario donde se elaboran las decisiones. En el ensayo que se realizó en el predio de Ezeiza, Astrada trabajó específicamente con Ferrari y Villagra como laterales y con Nicolás Sánchez y Almeyda en el centro de la defensa, aunque recién hoy habrá una prueba formal con los once titulares. Y si el tándem defensivo responde, es un hecho que lo pondrá desde el inicio contra Huracán (su lugar en el centro del campo sería para Nicolás Domingo). "Sí, es una probabilidad que Matías pueda actuar de segundo marcador central. Conversé con él y en algún momento de su carrera actuó en esa posición. No tenemos demasiadas variantes, tiene mucha experiencia, se puede ubicar bien", argumentó Astrada, para quien el Pelado tiene un físico privilegiado, le sobra oficio y ya conoce el puesto. Por esa razón, la decisión está apenas a un golpe de horno.

Lo que Astrada necesita de Almeyda es lo mismo que Passarella le pidió al propio Negro a comienzos de los años 90, en su primera etapa como entrenador de River. ¿Qué pretende? Que frente a la necesidad y urgencia actúe como su rueda de auxilio. Que le aporte solidez a una última línea que todavía se ve muy permeable y se convierta en el defensor que el equipo necesita. Que sea, en definitiva, el Kaiser del Jefe.

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